La alianza entre Alejandro Toledo y el nacionalismo le otorga al régimen gobernabilidad y, de una u otra manera, morigera la fuerza de los núcleos autoritarios y estatistas que respiran con fuerza en el Gobierno. Si las cosas salen bien con Humala, la coalición toledista-humalista será recordada como un aporte a la institucionalización del país. Sin embargo, Toledo, otra vez, ha empezado a creerse un ajedrecista, un zorro de la política, cometiendo errores parecidos a los de la primera vuelta, cuando alentó el crecimiento de Humala. Al final, la candela que encendió lo achicharró a él mismo.
jueves, 27 de octubre de 2011
jueves, 20 de octubre de 2011
EL 5 DE ABRIL DE ULISES
Ulises Humala señala que, si el presidente cierra el Congreso, el pueblo lo apoyará. Un nuevo 5 de abril. No está tan equivocado. El oficialismo convierte al Congreso en un escándalo circense, se dedica a perseguir a García y a los opositores, García Naranjo desprestigia la función pública, y Chehade nos recuerda que la pus sale sola. El resultado: otra vez el hartazgo de siempre contra la clase política y sectores del pueblo que aceptarían la clausura del Legislativo.
jueves, 13 de octubre de 2011
PIENSA MAL Y ACERTARÁS
Algunos observan injusticias en el exceso de crítica contra el Gobierno. Finalmente se puede decir que el Gabinete Lerner –salvo algunos errores, como los de Mocha y Soberón– parece guiarse por el sentido común. Como parte de este razonamiento, la izquierda mediática ha comenzado a preguntarse por qué tanto celo de “la derecha” si Humala no “ha tocado su modelo económico”. Demasiadas concesiones a la diestra, se dice. Con mentalidad de potenciales funcionarios públicos, se agrega que los derechistas quieren desplazar a los tecnócratas de izquierda para poner a los suyos. Vaya. Criterios laborales.
jueves, 6 de octubre de 2011
LA PROMESA DE LA DEMOCRACIA
El intento de Abugattás de “bajar a bases” con todo el Parlamento sin reformar el sistema electoral y la decisión del presidente Humala de gobernar “desde las regiones” nos revela una pasión por el plebiscito. En la democracia plebiscitaria, la legitimidad recae en la aprobación de los caudillos y no en las instituciones. El reconocido periodista Jaime de Althaus alerta sobre estas tendencias en La promesa de la democracia (Editorial Planeta), un libro en el que diseca las fortalezas y debilidades del proceso político peruano. ¿Cómo se explica la segunda vuelta de 2011 no obstante el crecimiento económico? ¿Cómo se entiende la impaciencia social si durante el quinquenio aprista se arrinconó a la pobreza como nunca?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



