sábado, 7 de enero de 2012

EL GABINETE VALDÉS Y EL PRAGMATISMO

La presentación del gabinete Valdés para conseguir el voto de confianza del Congreso deja diversas impresiones, genera críticas y algunos reclaman otros énfasis, pero, al igual que los legisladores, la mayoría del país aprueba el discurso ministerial. En otras palabras, en el régimen se ha renunciado a cualquier impulso voluntarista y se acepta que la historia, generalmente, no comienza con uno. En otras palabras, la ideología del pragmatismo. “El Perú no está para experimentos”, sentenció el Premier poniéndole un título a su presentación. Una extraordinaria señal que nos recuerda que el país desarrolla tres procesos constitucionales ininterrumpidos y un mismo modelo económico durante dos décadas, procesos que han creado consensos y un marco institucional sobre los cuales se despliega la política y la economía.


Luego del relevo del gabinete Lerner y la restitución de la autoridad del Estado en Cajamarca, el nuevo equipo ministerial fue acusado de “derechizarse” y de “optar por la mano dura” y renunciar al diálogo. Sobre la marcha, el régimen presentó un ramillete de la izquierda para diversas embajadas y responsabilidades diplomáticas. El jueves pasado en el Legislativo, Valdés propuso acuerdo y diálogo con las regiones y subrayó el papel de una minería responsable en alianza con las comunidades y el Estado. El mensaje político: el régimen no se derechiza, no cae en la tentación de la mano dura y continúa siendo un gabinete arco iris. Es decir, el régimen es pragmático.

Hasta antes de la crisis económica actual de Occidente, el discurso de los jefes de estado y los gabinetes tenían el tono y el color de la reciente presentación de Valdés. Todo era gris, pero todos estaban de acuerdo en general. Era el humor de las sociedades con estabilidad. Todo eso cambia cuando las sociedades caminan al borde de los abismos. Ahora los anuncios ministeriales en Europa son dramáticos, porque los regímenes tienen que ajustar el despilfarro de los estados que han creado los forados fiscales más impresionantes de la historia. En Estados Unidos, algunos dudan de la reelección de Obama por problemas similares. En Venezuela y las repúblicas bolivarianas todos esperan el discurso de los jefes de estado y los anuncios ministeriales con los pelos parados. 

Durante la presentación de Valdés el jueves pasado, en Lima hubo un sol inusitado y no se comentaba mucho los anuncios ministeriales, porque todo parecía estar en su lugar. Esas son las ventajas del pragmatismo que le permiten a un régimen representar los consensos implícitos de una sociedad. En medio de la crisis planetaria, los peruanos debemos recordar que nunca estuvimos en una situación tan privilegiada como ahora.


















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